Marta Painequeo: Aqui aprendí que tenía que cambiar de vida

 

Marta Rosa Painequeo Tripaiñan, tiene 18 años , vive actualmente con sus padres, hermano e hijo (nacido en Mayo año 2011), actualmente ellos están bien y han dejado la historia de Droga en el entorno Familiar.Ella participa del Proyecto de niños calle de Puente Alto.

Marta mantiene una relación estable de pareja con el papá de su hijo y él trabaja y la mantiene económicamente. Los dos y la madre de Marta pertenecen a una Iglesia Evangélica y es acá donde ellos dicen sostener todo el bienestar de esta nueva etapa de su vida.

Hace unos meses antes de que naciera su hijo, ella nos relató acá en visita a la casa de niños calle Puente Alto, el cómo descubrió lo importante que era para ella y para su hijo el alejarse de la droga, pues, si bien había dejado el consumo problemático seguía consumiendo esporádicamente, hasta los tres meses de embarazo.

Su padre ausente por muchos años, volvió a la casa y mantiene al grupo familiar, esto ha permitido que tanto Marta como su mamá se dediquen a estar más tranquilas y mejor económicamente, ya no deben trabajar recolectando cartones, ni ayudando a los narcotraficantes en la venta de droga., o estar con ellos vinculados por necesidad.

Preguntándole cómo conoce a la Fundación Don Bosco, ella señala: “Los conocí en la Calle, en el sector del Supermercado Lider andaba trabajando (se ríe pues andaba robando), la Fundación se acercó y me ofreció atención”. Importante para ella ha sido la presencia del Tío Cristian, Patricio y con todos los educadores de la casa de Puente Alto.

¿En qué sientes te ha ayudado la Fundación? se le pregunta: “En muchas cosas para el cambio, a salir de la calle, dejar la delincuencia, la droga , específicamente el consumo de bencina. Aquí aprendí que tenía que estudiar y dejar todo lo anterior. Antes era una vida problemática, vinculada con robo, droga y alcohol.

Después de su paso por la Fundación dice encontrarse tranquila con expectativa de educación y de mejorar la calidad de vida de ella, de su hijo y de su familia.

¿Qué le dirías a otras personas que no conocen la Fundación? Les diría que se incorporaran porque encontrarían oportunidades y lograrían cambios en su vida.